Algunas personas creen que tener un pensamiento innovador es algo con lo que cual se nace. Que las empresas de mercadeo tienen encerrados en un laboratorio a un grupo de “personas especiales” con el pelo revuelto, anteojos, etc.
Realmente tener un pensamiento innovador es un proceso sistemático de chequeo de posibilidades. Usted puede mejorar su pensamiento innovador.
Para que pueda realizar mercadeo innovador debe construir una lista de chequeo de ideas y principios exitosos que pueda revisar cada vez que esté planeando hacer anuncios, mercadeo, empaques u objetos de promoción.
Veamos algunos ejemplos:
1. ¿Puedo hacer un plus de mi servicio o negocio? El queso con bocadillo es un ejemplo. Alguien observó que este era un requerimiento de los clientes y decidió hacer un “plus”… vender el queso con bocadillo.
2. ¿Puedo hacer un “menos” de mi servicio o negocio? Vender mazorca desgranada, arveja sin la vaina, papa pelada y tajada, carros sin techo (deportivos), son ejemplos.
3. ¿Qué puedo hacer con el tamaño? Esta táctica la están siguiendo muchas compañías grandes para vender a los tenderos. Armar paquetes personales de productos. Vender la pizza personal.
4. ¿Puedo cambiar el uso de su producto? Ejemplo, vender el limón para lavarse las manos y evitar el olor a pescado.
5. ¿Puedo cambiar el color? Actualmente se puede conseguir tintura de cabello de cualquier tipo de color. Zapatillas de fútbol de color amarillo.
6. ¿Puedo cambiar el mercado del producto? El ejemplo es el computador. Hace muy pocos años cuando se pensaba en computador se pensaba en empresas. Hoy, a pesar de ser el mismo elemento, un mercado muy grande es el hogar.
7. ¿Puedo hacer un cambio en el precio? Ejemplo, en la venta está incluida la instalación; Compre dos por el precio de uno; Pague tres almuerzos y disfruten cuatro.
8. ¿Puedo resucitar un producto muerto? Hace muchos años inventaron la fibra óptica, sin embargo se mercadeó mucho tiempo después.